Mural castillo pirata de pizarra

Decorar una pared con pintura de pizarra: Castillo Pirata

Hace unos días puse en mi perfil de Instagram la foto del Mural de Castillo pirata que he pintado en la habitación de mi hijo mayor.

Hace tiempo que venía pensando en decorar una pared con pintura de pizarra en la habitación de mi hijo pero no tenía claro que podía quedar bien. Al final me decidí por un castillo pirata, ya que juega mucho con el castillo y el barco pirata de madera del Lidl.

No tenía pensado publicar post al respecto ya que me parece algo bastante sencillo de hacer, pero me lo han sugerido así que aquí va.

Para pintar nuestro castillo pirata con pintura de pizarra necesitamos:

  • Pintura de Pizarra
  • Cinta de carrocero
  • Rodillo pequeño
  • Bandeja
  • Pincel pequeño.

El proceso es bastante simple.

Primero limpiamos la pared con un paño húmedo. Podemos aprovechar para reparar pequeños golpes con pasta al agua y lijando suavemente.

A continuación cubrimos el rodapié con la cinta de carrocero y «dibujamos» la forma de nuestro castillo en la pared.

De esta parte del proceso no tengo fotos, como os dije no tenía pensado subirlo al blog.

Yo elegí una forma sencilla con dos torres laterales y una bandera, pero os dejo unas imágenes que os pueden servir de inspiración. Si no sois muy dados a la creatividad , yo recomiendo imprimir la imagen y tenerla a la vista para copiarla lo mejor posible en la pared.

Lo siguiente es rellenar el castillo pintando, primero con la brocha pequeña por los bordes y luego con el rodillo lo restante.

La primera capa no va a quedar perfecta, vais a ver zonas más claras que otras.

No pasa nada, hay que esperar entre 12 y 24h entre capas dependiendo de la pintura que compréis.

Aquí os dejo la foto de la primera capa.

Esperamos al día siguiente para la segunda capa, como veis yo aproveché para añadirle la bandera que no estaba en el diseño original.

View this post on Instagram

Segunda capa y detalles#DandoRetoques

A post shared by Madre de 2 blog (@madrede2blog) on

Finalmente quitamos la cinta de carrocero con cuidado, si la pintura se levanta en alguna parte podéis retocar con un pincel fino normal. Luego yo he dibujado los detalles como los tejados y las ventanas con tizas de colores.

Como veis es muy sencillo, lo más difícil es dibujar la silueta en la pared con la cinta de carrocero, lo demás realmente es cuestión de pintar.

Os confirmo que la pintura es lavable sin ningún tipo de problema, con un simple paño húmedo y no se deteriora.

¡Ya podéis dejar que vuestros hijos pinten en las paredes!

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

26 Compartir
Twittear
Compartir25
Pin1
Compartir
A %d blogueros les gusta esto: