Karma

Karma

¿Creéis en el karma?

Cuándo era una adolescente atea decidí que bueno en algo hay que creer ¿no? Y como creencia así en general me parecía más lógico pensar que a la gente buena le pasan cosas buenas y a la gente mala cosas malas.

Que cuándo te pasa algo malo siempre viene algo bueno que lo compensa… Ya sabéis KARMA.

Bueno pues llevo dos meses con mal karma y me pregunto si es que hice algo en esta vida o en la otra.

No es nada súper grave. Solo cosillas. Por ejemplo en agosto se estropeó mi nevera. En septiembre, justo empezando el curso, se estropeó mi secadora. El fin de semana pasado se estropeó mi coche…

Y si, ya sé que las cosas se estropean de 3 en 3. Pero es que ahora ¿me estropeo yo?

Esta mañana he ido a trabajar como si nada y a las 11 he tenido que llamar a mi marido para que me viniese a buscar porque estaba teniendo una reacción alérgica BRUTAL en los ojos.

Estaba yo tranquilamente explicando como instalar un descodificador a un cliente cuándo han empezado a arderme los ojos. Pero no os imaginais la forma de llorar.

Me picaban como si me hubiesen echado 1 litro de jabón en ellos. La chica que estaba sentada delante de mi la pobre se pensó que estaba llorando porque el cliente me estaba gritando.

Total que yo sigo ahí, llorando, sufriendo porque me abrasan los ojos hasta que el cliente me da las gracias y me cuelga.

Los 4 peores minutos que he pasado y menos mal que el cliente era espabilado con la tecnología y no se me alargó la llamada.

Me voy al baño y veo que mi cara es un poema, tengo los ojos rojos e hinchados, me lavo la cara, me seco, me vuelvo a lavar…

Nada, sigo llorando.

Me mira la gente por los pasillos, entro y busco a mi jefe, reunido. Digo mira, a la mierda yo me voy. Pillo por banda al primer responsable que encuentro, me mira con cara de «ostia tía vaya cara llevas» le digo que me voy al médico.

Salgo y claro, ahora viene lo bueno ¿cómo voy al médico? No puedo conducir así ni de coña. No hay taxis. Pues llamo a mi marido.

Menudo susto le he dado.

«Cariño, he tenido una reacción alérgica a algo en el trabajo y tengo los ojos que dan miedito, ven a buscarme para llevarme a urgencias que no puedo conducir»

En fin… Conjuntivitis alérgica dicen. Me lavaron los ojos, me dieron un antiestaminico y que me comprase un colirio. El colirio lleva corticoides según la farmacia fuertes de narices.

Si el lunes sigo igual tengo que volver.

Ya no sigo igual, estoy mejor pero tengo los ojos con la sensación constante de llevar arena dentro. Y me duelen. Al menos ya no pican, ni me lloran.

Dice mi médico que no podemos saber qué me dió la reacción. Fantástico. Tener alergias desconocidas es genial. Cualquier día vas a cualquier parte y cualquier cosa desconocida te da una alergia de la hostia. Ser alérgica tendría que ser deporte de riesgo.

Nunca había tenido semejante reacción a nada que no sean los gatos, pero bueno ahora iré por la vida siempre con antiestaminico en el bolso y un colirio (sin corticoide) por si acaso.

Dos objetos más para mi bolso de madre. Una alergia desconocida más en mi vida.

El lunes le preguntaré a mi jefe si tiene gatos, por si acaso y llevaré toallitas para limpiar mi teclado y mi ratón y el monitor, por si acaso.

Porque tengo mal karma y es capaz de volver a darme otra reacción.

También voy a echar el euro millones, por si acaso.

Vanessa Naveira

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